
Reconozco que este tipo es un genio. El tío se las ha arreglado no sé de qué manera para hacer cosas que si las hace cualquiera le llamarían de todo, menos bonito. Es un figura. Sin duda.
Primero propone modificar los estatutos del club para modificar el voto por correo proponiendo modificaciones aún peores que como ya está. Luego monta una asamblea, en la que primero consigue que le apoyen los ultras (nadie sabe cómo entraron). Luego se descubre que coló a sus amiguitos, familiares, que no son ni socios, e incluso hay uno del aleti, para sacar adelante las cuentas (votadas a mano alzada, sí, siglo XXI, está usted despierto...). Luego niega conocerlos pero es que hasta sale en las fotos Calderón con los "desconocidos" en su yate. Como disculpa trata de ganar tiempo despidiendo a los supuestos causantes, Nanín y Luis Bárcena (que según él actuaron de motu propio). Finalmente, asediado por los medios, las pruebas y los hechos, dimite, pero el tío listo deja una perla que pasará a los anales de la historia, cumbre sin duda del esperpento cañí contemporáneo:
Donde juraba que él no sabía nada, que sus subordinados actuaron sin conocimiento de su jefe... pero es que Nanín decía al día siguiente que se limitó a seguir órdenes de su superior, de Calderón. Cómico cuando menos.
Finalmente, para colmo del esperpento (¡toque de pandereta! ¡tachán!), no tiene pudor ni reparo en acudir a la fiesta de despedida, con los supuestos "agraviados" Nanín y Luis Bárcenas, en la discoteca Pachá de Madrid. Sin problema ninguno, así, delante de las cámaras, como véis en la foto...
¡Me negaréis que este tipo no es un figura!
P.D. Por cierto que otro célebre "figura", como Ángel María Villar le ha regalado un puesto en la federación en recompensa a ese comportamiento tan ejemplar. ¡Viva España! ¡Un país de pandereta!

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